lunes, 23 de marzo de 2026

¿Carrera de ratas?


He tenido esta tarde una conversación con uno de mis hermanos,
 el mencionó que quiere salirse de "la carrera de ratas". 
Por lo visto es un término básico de la economía,
quiere significar salirse de lo fijado por la sociedad,
eso de vivir para trabajar, casarse y tener hijos... 
Es mayor que yo 5 años,  pero sigue siendo ingenuo. 

El decía que el dinero le permite salirse de lo establecido, 
que le da sentido a su vida. 
Y mi respuesta ha estado enfocada a que el sentido es subjetivo,
 mi ambición es aprender, no la acumulación del dinero. 

No tenemos la misma ética 
y tampoco la misma forma de ver el mundo,
a todo esto mi padre nos interrumpió,
 para decir que era cuestión de conceptos. 
Os pongo en contexto, estábamos los tres en la cocina arreglando el lavaplatos,
 bueno mi padre, yo alumbraba y mi hermano sujetaba el lavaplatos. 

Mi hermano me preguntó cuanto tiempo era capaz de estudiar, 
a lo que yo respondí todo el día. 
Me estuvo haciendo preguntas sobre como estudiaba,
 al satisfacer su curiosidad, le preguntó a mi padre. 
Mi hermano le hizo exactamente la misma pregunta que a mí 
y nuestro padre respondió exactamente lo mismo que yo, todo el día. 
Por supuesto en esa respuesta hay matices, 
que es lo que le interesaba a mi hermano.



La expulsión de lo distinto y el infierno de lo igual.

Esta entrada es un comentario crítico de carácter ensayístico, donde combino ideas del autor Byung Chul Han con mi propia reflexión.

La sociedad de lo igual.

Han dice:
“Hoy, la negatividad del otro deja paso a la positividad de lo igual.”

Antes, la sociedad se enfrentaba a lo distinto: había conflicto, debate… Ahora eso está desapareciendo. En lugar de lo diferente, domina lo igual. Existe una tendencia hacia lo que no incomoda, hacia una cultura homogénea, hacia opiniones parecidas.


El violento poder de lo igual.


Han dice:
“La proliferación de lo igual se hace pasar por crecimiento. Pero a partir de un determinado momento, la producción ya no es productiva, sino destructiva; la información ya no informa, sino deformadora; la comunicación ya no es comunicativa, sino meramente acumulativa.”

La información hoy en día se presenta como datos rápidos, titulares.
El conocimiento, en cambio, implica entender, relacionar, reflexionar, profundizar.


Han critica la velocidad, la superficialidad y la saturación.


Pienso que lo que aprendemos hoy cae en el olvido más rápido que antes. Quizás se deba a la velocidad o al poco tiempo que invertimos. Para que algo sea retenido, necesita profundidad y tiempo.


Yo lo llamo “información sin contenido”.


Las redes sociales son el espacio perfecto para esto: creemos saber, pero en realidad no sabemos nada. Ya no nos detenemos a investigar, reflexionar o profundizar. Hemos dicho no al conocimiento y sí a la información sin contenido.

Han dice:
“Viajamos por todas partes sin tener ninguna experiencia. Uno se entera de todo sin adquirir un conocimiento.”
“Tener una experiencia con algo significa que eso nos concierne, nos arrastra, nos oprime o nos anima. Su esencia es el dolor, pero lo igual no duele.”

Tener una experiencia implica que algo puede cambiar en nuestro interior. 


Lo igual no genera experiencia.


En relación con lo igual, recuerdo algo que dijo una profesora a una amiga vegetariana: no debía limitarse a leer solo libros de vegetarianos, sino también conocer posturas contrarias para obtener una visión más completa.
Es una buena reflexión, porque tendemos a lo igual, a consumir aquello que nos resulta afín.

Esto, en psicología, se conoce como sesgo de confirmación: la tendencia a buscar información que refuerza lo que ya creemos.


El terror de la autenticidad.

Han dice:
“La autenticidad es un argumento a la venta.”
“El esfuerzo de ser auténtico desencadena una comparación permanente con los demás.”

Han explica que algo tan personal como la autenticidad se ha convertido en una obligación social. Ya no es espontánea: se muestra, se exhibe, casi se vende.

Cuanto más intentas ser auténtico, más dependes de los demás, porque te comparas constantemente. Termina siendo una competición por ver quién es más original.


Formas parecidas de ser diferentes.


Ser auténtico se convierte en una forma de consumo: necesitas participar en el sistema para diferenciarte. Pero ser singular no es lo mismo.

Han dice:
“La singularidad no solo es distinta de los demás, sino distinta de todo lo que es distinto en los demás.”

 

Ser auténtico requiere comparación.
Ser singular, no.









Naces
Te enamoras
Lees tu primer libro de filosofía
Mueres.

domingo, 15 de marzo de 2026

Universidad y amistad

 "Se puede medir la profundidad del mar, pero no la del corazón."

Llevo tres años en la universidad, y tres años completamente diferentes. Y por supuesto, de la mano de Penélope. El primero año fue un desmadre... donde creamos memorias, y muchas de las cuales posiblemente ocultaremos a nuestros futuros hijos. No por nada, pues la excesiva diversión acontece a la tristeza. El segundo año, viene siendo lo opuesto (le dimos caña a la carrera). El tercer año, el actual, está siendo interesante... tranquilo y también caótico. 

AAAA!!! Recién acaba de entrar Peny por la puerta, ha ido a la capital y ella sabe que amo las galletitas de la suerte, pues me trajo una jejejeje, y pone: "¡Todos coinciden en que eres genial!". 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Libertad con contenido y proyecto.

Gemini ha dicho

"Mi libertad termina donde empieza la tuya" 

Duelo a garrotazos - Francisco de Goya 1820

La frase entrecomillada suele utilizarse para defender una corriente liberalista - radical: la idea de que soy libre de hacer lo que desee mientras no interfiera con el otro. Sin embargo, quien reivindica la libertad únicamente desde este enfoque, ignora que la verdadera libertad posee contenido y proyecto.

Cuando hablo del contenido de la libertad, me refiero a que nuestras decisiones no ocurren en el vacío; tienen un impacto directo en los demás y, por lo tanto, la libertad es inseparable de la responsabilidad. No somos islas. Somos "objetos de observación" que crean realidades.

Cuando todos en una discoteca beben alcohol pero un amigo nuestro no consume ¿Hay alguien observando? o cuando los retoques estéticos son la novedad y es una fuente de motivación para muchos que ansían someterse a ellas ¿Hay alguien observando?. Quien decide no seguir la corriente está, en silencio, cuestionando la verdad establecida. Ese acto de libertad auténtica tiene el poder de transformar vidas, pues muestra que existen otras formas de existir. Como sugería Aristóteles, cuando uno pierde o busca la virtud, debe acercarse a alguien ya virtuoso.

Actualmente, se critica que las nuevas generaciones carecen de un sentido de vida. Es posible que esto ocurra porque se han desdibujado los valores fundamentales o quizás el placer inmediato o la falta de compromiso es la nueva idea del ser. El sentido es que nada sea demasiado trascendente.  Hoy se llama "sentido de vida" a algo que en realidad es un vacío, y mi propuesta es volver a una libertad con contenido y propósito.

 Nietzsche: “Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el sentido de la vida”.



Frente a este vacío, debemos recordar que la libertad también tiene un proyecto. La libertad no nace para destruir, sino para realizar un proyecto humano responsable.

Yokoi Kenji, nacido entre la cultura mixta de Colombia y Japón, menciona dos términos que con frecuencia caen en la confusión: Ikigai (Sentido de la vida, interno, inquebrantable) y Shimei (Propósito de vida, externo, misión externa).

Ikigai: Imagina a un preso, que decide, que pase lo que pase el odio y el rencor no va a corromper su alma. Su Ikigai sería ser un hombre de paz y aprender cada día.
¿Por qué es Ikigai? Solo depende de él. Nadie le puede quitar sus pensamientos o su paz interior.

Shimei: Ese mismo preso decide que su misión en esa cárcel será ayudar a otros presos a encontrar un sentido a sus vidas, para que no vuelvan a delinquir.
¿Por qué es Shimei? Su significado literalmente es "vida entregada a una causa". El Shimei puede ser interrumpido (en este caso por el director, el cual puede prohibir ese tipo de charlas). En ese caso se debería buscar otro propósito, pues el Shimei es el servicio que ofreces al entorno.

Vikor Frankl, fue un psiquiatra que sobrevivió a los campos de concentración nazis y descubrió que quien tiene un "para que vivir" puede soportar casi cualquier "cómo".


La libertad con contenido y proyecto, no quiero sonar muy repetitiva, parezco Chat GPT, pero en la repetición está la respuesta... ah no sé eso último me lo inventé, pero si lo repites algo cala jeje.

Por otra parte, ligado al proyecto de vida a través de la libertad, el servicio que puedo ofrecer a mi entorno es cuidar, aliviar, curar y si bien no puedo, acompañar. ¿Pero y el Ikigai? Honestamente llevo varios años haciéndome la misma pregunta y aún no tengo respuesta. Tal vez trato de responder con una palabra, y no puedo, entonces me consideraría una persona afortunada. 

sábado, 28 de febrero de 2026

La energía del mal

 Me encontraba en un feria, apartada de la multitud. 

Una mujer misteriosa y esotérica me dijo:

- Tienes que hacerle frente al mal, 

- Yo decidí girarme y ahí estaba el mal.

Era una nube invisible que me observaba.

Y es entonces cuando te das cuenta que el mal existe y no necesariamente es invisible, simplemente decidimos apartar la mirada. Se hace notar en las miradas de personas malvadas, quizás en una mentira que dices que es piadosa, para no lastimar a alguien, cuando te engañas a ti mismo.

Fue un sueño extraño que tuve por la mañana, y he querido hacer una pequeña reflexión de como lo malo nos observa y nos puede tentar, pero nosotros mismos somos capaces de decidir hacerle frente o no.

jueves, 5 de febrero de 2026

Mirando a la nada, pensando en todo.

 Durante el descanso de clase me encontraba frente a una ventana, en el tercer piso del edificio, recuerdo que me posé sobre el hueco de la ventana mientras mi camiseta quedaba arrugada por el calor del radiador. Estaba allí sola, en silencio, mirando el parking de la universidad, comencé a pensar que tengo solo una vida y que con ella podía hacer lo que quisiera. Pero de pronto, me invadió la sensación de realmente no saber que hacer ¿Cómo saber que tomas la decisión correcta entre tantas opciones?

¿Por qué la Luna está tan sola?

Historia de Kuekuatsheu.

 Se cuenta, en antiguas leyendas de los pueblos del norte de América, 
que la Luna no siempre habitó sola en los cielos. 
En tiempos remotos vivía en el Mundo de los Espíritus
donde compartía su luz con su amado Kuekuatsheu, 
un espíritu joven y valiente.
Juntos recorrían los senderos celestes y,
 cada noche, contemplaban las estrellas que nacían en la oscuridad. 
Eran inseparables y su amor iluminaba 
incluso los rincones más fríos de la noche.

Pero entre los espíritus existía uno conocido como Trickster
maestro del engaño y la envidia.
 Al ver la felicidad de la Luna y Kuekuatsheu, su corazón se oscureció,
 pues deseaba la luz de la Luna únicamente para él. 
Decidido a separarlos, ideó un plan cruel.

Un día Trickster se acercó a Kuekuatsheu y,
 fingiendo preocupación, le dijo que la Luna anhelaba un regalo terrenal: 
rosas rojas que solamente crecían en el mundo de los humanos.
 Kuekuatsheu convencido y deseoso de alegrar a su amada, 
aceptó la misión de las rosas.

Descendió entonces a la Tierra, 
un lugar donde los espíritus rara vez cruzan. 
Recorrió valles y montañas hasta encontrar las rosas silvestres más hermosas,
 pero al intentar volver al Mundo de los Espíritus
 descubrió la trampa: la entrada se había cerrado para siempre. 
Trickster había roto el puente entre ambos mundos, 
condenando a Kuekuatsheu.

Fue entonces cuando Kuekuatsheu, 
lleno de dolor por haber perdido a la Luna, 
quedó atrapado dentro del espíritu de un lobo.




Por eso, cuentan las antiguas historias,
los lobos aúllan hacia el cielo.
 Es Kuekuatsheu llamando a su amada Luna,
 intentando que su voz atraviese la distancia entre los mundos.

Y cada noche, cuando la Luna asciende y escucha ese lamento,
 lo busca en la Tierra.
 Ella lo mira, él le responde,
 y ambos saben que su amor persiste… 
aunque jamás volverán a tocarse.


Kuekuatsheu en español significa Lobezno.