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lunes, 23 de marzo de 2026

La expulsión de lo distinto y el infierno de lo igual.

Esta entrada es un comentario crítico de carácter ensayístico, donde combino ideas del autor Byung Chul Han con mi propia reflexión.

La sociedad de lo igual.

Han dice:
“Hoy, la negatividad del otro deja paso a la positividad de lo igual.”

Antes, la sociedad se enfrentaba a lo distinto: había conflicto, debate… Ahora eso está desapareciendo. En lugar de lo diferente, domina lo igual. Existe una tendencia hacia lo que no incomoda, hacia una cultura homogénea, hacia opiniones parecidas.


El violento poder de lo igual.


Han dice:
“La proliferación de lo igual se hace pasar por crecimiento. Pero a partir de un determinado momento, la producción ya no es productiva, sino destructiva; la información ya no informa, sino deformadora; la comunicación ya no es comunicativa, sino meramente acumulativa.”

La información hoy en día se presenta como datos rápidos, titulares.
El conocimiento, en cambio, implica entender, relacionar, reflexionar, profundizar.


Han critica la velocidad, la superficialidad y la saturación.


Pienso que lo que aprendemos hoy cae en el olvido más rápido que antes. Quizás se deba a la velocidad o al poco tiempo que invertimos. Para que algo sea retenido, necesita profundidad y tiempo.


Yo lo llamo “información sin contenido”.


Las redes sociales son el espacio perfecto para esto: creemos saber, pero en realidad no sabemos nada. Ya no nos detenemos a investigar, reflexionar o profundizar. Hemos dicho no al conocimiento y sí a la información sin contenido.

Han dice:
“Viajamos por todas partes sin tener ninguna experiencia. Uno se entera de todo sin adquirir un conocimiento.”
“Tener una experiencia con algo significa que eso nos concierne, nos arrastra, nos oprime o nos anima. Su esencia es el dolor, pero lo igual no duele.”

Tener una experiencia implica que algo puede cambiar en nuestro interior. 


Lo igual no genera experiencia.


En relación con lo igual, recuerdo algo que dijo una profesora a una amiga vegetariana: no debía limitarse a leer solo libros de vegetarianos, sino también conocer posturas contrarias para obtener una visión más completa.
Es una buena reflexión, porque tendemos a lo igual, a consumir aquello que nos resulta afín.

Esto, en psicología, se conoce como sesgo de confirmación: la tendencia a buscar información que refuerza lo que ya creemos.


El terror de la autenticidad.

Han dice:
“La autenticidad es un argumento a la venta.”
“El esfuerzo de ser auténtico desencadena una comparación permanente con los demás.”

Han explica que algo tan personal como la autenticidad se ha convertido en una obligación social. Ya no es espontánea: se muestra, se exhibe, casi se vende.

Cuanto más intentas ser auténtico, más dependes de los demás, porque te comparas constantemente. Termina siendo una competición por ver quién es más original.


Formas parecidas de ser diferentes.


Ser auténtico se convierte en una forma de consumo: necesitas participar en el sistema para diferenciarte. Pero ser singular no es lo mismo.

Han dice:
“La singularidad no solo es distinta de los demás, sino distinta de todo lo que es distinto en los demás.”

 

Ser auténtico requiere comparación.
Ser singular, no.









Naces
Te enamoras
Lees tu primer libro de filosofía
Mueres.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Libertad con contenido y proyecto.

Gemini ha dicho

"Mi libertad termina donde empieza la tuya" 

Duelo a garrotazos - Francisco de Goya 1820

La frase entrecomillada suele utilizarse para defender una corriente liberalista - radical: la idea de que soy libre de hacer lo que desee mientras no interfiera con el otro. Sin embargo, quien reivindica la libertad únicamente desde este enfoque, ignora que la verdadera libertad posee contenido y proyecto.

Cuando hablo del contenido de la libertad, me refiero a que nuestras decisiones no ocurren en el vacío; tienen un impacto directo en los demás y, por lo tanto, la libertad es inseparable de la responsabilidad. No somos islas. Somos "objetos de observación" que crean realidades.

Cuando todos en una discoteca beben alcohol pero un amigo nuestro no consume ¿Hay alguien observando? o cuando los retoques estéticos son la novedad y es una fuente de motivación para muchos que ansían someterse a ellas ¿Hay alguien observando?. Quien decide no seguir la corriente está, en silencio, cuestionando la verdad establecida. Ese acto de libertad auténtica tiene el poder de transformar vidas, pues muestra que existen otras formas de existir. Como sugería Aristóteles, cuando uno pierde o busca la virtud, debe acercarse a alguien ya virtuoso.

Actualmente, se critica que las nuevas generaciones carecen de un sentido de vida. Es posible que esto ocurra porque se han desdibujado los valores fundamentales o quizás el placer inmediato o la falta de compromiso es la nueva idea del ser. El sentido es que nada sea demasiado trascendente.  Hoy se llama "sentido de vida" a algo que en realidad es un vacío, y mi propuesta es volver a una libertad con contenido y propósito.

 Nietzsche: “Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el sentido de la vida”.



Frente a este vacío, debemos recordar que la libertad también tiene un proyecto. La libertad no nace para destruir, sino para realizar un proyecto humano responsable.

Yokoi Kenji, nacido entre la cultura mixta de Colombia y Japón, menciona dos términos que con frecuencia caen en la confusión: Ikigai (Sentido de la vida, interno, inquebrantable) y Shimei (Propósito de vida, externo, misión externa).

Ikigai: Imagina a un preso, que decide, que pase lo que pase el odio y el rencor no va a corromper su alma. Su Ikigai sería ser un hombre de paz y aprender cada día.
¿Por qué es Ikigai? Solo depende de él. Nadie le puede quitar sus pensamientos o su paz interior.

Shimei: Ese mismo preso decide que su misión en esa cárcel será ayudar a otros presos a encontrar un sentido a sus vidas, para que no vuelvan a delinquir.
¿Por qué es Shimei? Su significado literalmente es "vida entregada a una causa". El Shimei puede ser interrumpido (en este caso por el director, el cual puede prohibir ese tipo de charlas). En ese caso se debería buscar otro propósito, pues el Shimei es el servicio que ofreces al entorno.

Vikor Frankl, fue un psiquiatra que sobrevivió a los campos de concentración nazis y descubrió que quien tiene un "para que vivir" puede soportar casi cualquier "cómo".


La libertad con contenido y proyecto, no quiero sonar muy repetitiva, parezco Chat GPT, pero en la repetición está la respuesta... ah no sé eso último me lo inventé, pero si lo repites algo cala jeje.

Por otra parte, ligado al proyecto de vida a través de la libertad, el servicio que puedo ofrecer a mi entorno es cuidar, aliviar, curar y si bien no puedo, acompañar. ¿Pero y el Ikigai? Honestamente llevo varios años haciéndome la misma pregunta y aún no tengo respuesta. Tal vez trato de responder con una palabra, y no puedo, entonces me consideraría una persona afortunada.