"Se puede medir la profundidad del mar, pero no la del corazón."
Llevo tres años en la universidad, y tres años completamente diferentes. Y por supuesto, de la mano de Penélope. El primero año fue un desmadre... donde creamos memorias, y muchas de las cuales posiblemente ocultaremos a nuestros futuros hijos. No por nada, pues la excesiva diversión acontece a la tristeza. El segundo año, viene siendo lo opuesto (le dimos caña a la carrera). El tercer año, el actual, está siendo interesante... tranquilo y también caótico.
AAAA!!! Recién acaba de entrar Peny por la puerta, ha ido a la capital y ella sabe que amo las galletitas de la suerte, pues me trajo una jejejeje, y pone: "¡Todos coinciden en que eres genial!".


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