Mi querida Peny y yo teníamos planeado visitar la capital, pero dicho plan decidimos posponerlo una semana. Fue una decisión brillante. Comenzó con un "Pellízcame, estoy soñando" y finalizó con un "Ha sido un día perfecto". Que bonito sentimiento y que gran privilegio poder decir esas palabras. Soy afortunada.
Para mi el día comenzó con un café manchado y una faldita corta de líneas, el mediodía avanzó sin pausa y entonces me cambié rápidamente a una falda larga de flores y a un café eliminado por vías sudoríparas... (Estaba sudando como un pollo ajajaj) Ups! (Delicada y honesta).
Me hice un gran regalo, para muchos será una simple prenda de vestir, para mi es más que algo material, es un recuerdo de un momento y un lugar especial. Las prendas tienen ese poder mágico de teletransportarnos, a un lugar, a un recuerdo, o incluso proyectar nuestro propio futuro.
Me gusta ver como mi ropa representa una historia, mi historia.
La trampa del amor.
Fuimos a la capital a crear recuerdos, pero en especial uno muy concreto; cumplir un sueño. He podido asistir a una de las entrevistas de divulgación que dirige y organiza un negocio bancario en mi país, una iniciativa estupenda. En esta ocasión tuvimos el placer de hablar con un psicólogo experto en cómo actúa químicamente el amor en el cerebro y cómo construir relaciones inteligentes y sanas.
El autor me puso deberes sin querer queriendo... hacer un "Casting" en citas con fines románticos. El o la participante ni siquiera sabrá que forma parte de algo más allá que una cita, pues así se podrá evitar la manipulación. Ni se va a "coscar" jajajaj, no es más que descubrir y tomar la decisión si merece la pena emplear energías en un vínculo o no, realizando preguntas/pruebas sutiles.
Ha sido honestamente una experiencia enriquecedora, la cual alimentó mi alma y también fue la estrella que me guio para poder llegar a buen puerto.
Un beso lectores.