miércoles, 4 de marzo de 2026

Libertad con contenido y proyecto.

Gemini ha dicho

"Mi libertad termina donde empieza la tuya" 

Duelo a garrotazos - Francisco de Goya 1820

La frase entrecomillada suele utilizarse para defender una corriente liberalista - radical: la idea de que soy libre de hacer lo que desee mientras no interfiera con el otro. Sin embargo, quien reivindica la libertad únicamente desde este enfoque, ignora que la verdadera libertad posee contenido y proyecto.

Cuando hablo del contenido de la libertad, me refiero a que nuestras decisiones no ocurren en el vacío; tienen un impacto directo en los demás y, por lo tanto, la libertad es inseparable de la responsabilidad. No somos islas. Somos "objetos de observación" que crean realidades.

Cuando todos en una discoteca beben alcohol pero un amigo nuestro no consume ¿Hay alguien observando? o cuando los retoques estéticos son la novedad y es una fuente de motivación para muchos que ansían someterse a ellas ¿Hay alguien observando?. Quien decide no seguir la corriente está, en silencio, cuestionando la verdad establecida. Ese acto de libertad auténtica tiene el poder de transformar vidas, pues muestra que existen otras formas de existir. Como sugería Aristóteles, cuando uno pierde o busca la virtud, debe acercarse a alguien ya virtuoso.

Actualmente, se critica que las nuevas generaciones carecen de un sentido de vida. Es posible que esto ocurra porque se han desdibujado los valores fundamentales o quizás el placer inmediato o la falta de compromiso es la nueva idea del ser. El sentido es que nada sea demasiado trascendente.  Hoy se llama "sentido de vida" a algo que en realidad es un vacío, y mi propuesta es volver a una libertad con contenido y propósito.

 Nietzsche: “Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el sentido de la vida”.



Frente a este vacío, debemos recordar que la libertad también tiene un proyecto. La libertad no nace para destruir, sino para realizar un proyecto humano responsable.

Yokoi Kenji, nacido entre la cultura mixta de Colombia y Japón, menciona dos términos que con frecuencia caen en la confusión: Ikigai (Sentido de la vida, interno, inquebrantable) y Shimei (Propósito de vida, externo, misión externa).

Ikigai: Imagina a un preso, que decide, que pase lo que pase el odio y el rencor no va a corromper su alma. Su Ikigai sería ser un hombre de paz y aprender cada día.
¿Por qué es Ikigai? Solo depende de él. Nadie le puede quitar sus pensamientos o su paz interior.

Shimei: Ese mismo preso decide que su misión en esa cárcel será ayudar a otros presos a encontrar un sentido a sus vidas, para que no vuelvan a delinquir.
¿Por qué es Shimei? Su significado literalmente es "vida entregada a una causa". El Shimei puede ser interrumpido (en este caso por el director, el cual puede prohibir ese tipo de charlas). En ese caso se debería buscar otro propósito, pues el Shimei es el servicio que ofreces al entorno.

Vikor Frankl, fue un psiquiatra que sobrevivió a los campos de concentración nazis y descubrió que quien tiene un "para que vivir" puede soportar casi cualquier "cómo".


La libertad con contenido y proyecto, no quiero sonar muy repetitiva, parezco Chat GPT, pero en la repetición está la respuesta... ah no sé eso último me lo inventé, pero si lo repites algo cala jeje.

Por otra parte, ligado al proyecto de vida a través de la libertad, el servicio que puedo ofrecer a mi entorno es cuidar, aliviar, curar y si bien no puedo, acompañar. ¿Pero y el Ikigai? Honestamente llevo varios años haciéndome la misma pregunta y aún no tengo respuesta. Tal vez trato de responder con una palabra, y no puedo, entonces me consideraría una persona afortunada.